Redescubrimos a un hombre que, paradójicamente, sin saber leer ni escribir, fundó nuestra primera Biblioteca Popular. Pero su legado fue aún más profundo. Hijo de Don Félix Sosa —quien apoyó con sus bueyes la gesta de Ituzaingó—, Pantaleón heredó ese espíritu de entrega total. En su testamento, no solo financió la cultura; también dejó una suma importante para los "pobres de solemnidad", cuidando así tanto el intelecto como la dignidad de sus vecinos. Murió un año antes de ver su sueño cumplido, regalándonos un futuro que él no disfrutaría.
Volver a la Biblioteca En tiempos de pantallas e inmediatez, el sueño de Pantaleón sigue vivo en cada estante. Es nuestra responsabilidad inculcar a los jóvenes el amor por la lectura pausada y el contacto real con los libros. Volver a la biblioteca es un acto de resistencia cultural y de amor por nuestra identidad.
Gracias a quienes la cuidan Queremos hacer un reconocimiento muy especial y afectuoso a los funcionarios de nuestra Biblioteca. Gracias por su vocación diaria, por cuidar este patrimonio y por recibir a cada carolino con calidez. Ustedes son el corazón que mantiene vivo el legado de Sosa.
Honremos la memoria de quien lo dio todo por nosotros y por nuestra... futura memoria.